Archivo de la categoría: Cuidados a la Tercera Edad

Día Mundial de la Salud 2012

Día Mundial de la Salud

7 de abril (OMS 2012)

El Día Mundial de la Salud se celebra el 7 de abril todos los años para conmemorar el aniversario de la fundación de la Organización Mundial de la Salud en 1948. Cada año se elige para esta fecha un tema que pone de relieve una esfera de interés prioritario para la OMS.

El Día Mundial de la Salud es en realidad una campaña mundial en la que se invita a todas las personas —desde los dirigentes mundiales hasta el público en general de todas partes— a prestar una atención especial a un problema de salud con repercusiones en todo el planeta.

Al centrar la atención en los problemas sanitarios que van surgiendo, esta conmemoración brinda la oportunidad de emprender acciones colectivas para proteger la salud y el bienestar de las personas.

El tema del Día Mundial de la Salud 2012 es el envejecimiento y la salud, y el lema, “La buena salud añade vida a los años”.

Cuidar personalmente de alguien

Hemos seleccionado algunos consejos que esperamos sean de utilidad para quienes tengan que:

Cuidar personalmente de alguien

Si su familiar o ser querido de avanzada edad necesita ayuda y asistencia permanente le sugerimos que:
Planifique las rutinas diarias para facilitar las tareas de los cuidados y que le lleven menos tiempo; asimismo, puede ayudar a conseguir que la persona de la que cuida no desarrolle problemas que podrían haberse prevenido.

  1. Haga una lista de todas las cosas que necesita para las rutinas de la mañana y de la hora de acostarse; compre varios de estos elementos, como enseres de baño, medicinas, y ropa, y téngalos a mano. Esto le ahorrará tiempo y evitará que tenga que buscarlos o dejar la habitación para cogerlos cuando esté ayudando a su familiar. Si utiliza la misma cosa en sitios distintos, tenga varias unidades de dicha cosa para poder tener una en cada habitación, por ejemplo en el cuarto de baño y en la habitación.
  2. Si le es posible, intente que alguien esté con usted para ayudarle por la mañana y por la noche si su familiar o ser querido requiere mucha ayuda, puesto que levantarse y acostarse suelen ser los momentos más difíciles del día.
  3. Procure que la persona a la que cuida mantenga una buena higiene bucal, que incluya cepillarse los dientes, limpiar la dentadura postiza, y limpiar alrededor de las encías, preferentemente después de cada comida. Una buena higiene bucal ayuda a prevenir el deterioro de los dientes, la caída de piezas dentales, y las enfermedades de las encías, así como infecciones secundarias que se producen por un mal cuidado de los dientes.

Las personas con discapacidades o problemas médicos podrían necesitar un cuidado especial además de las rutinas higiénicas diarias.

  1. Si su familiar o ser querido de la tercera edad está discapacitado, tiene mala vista o las funciones cognitivas deterioradas, puede que tenga que recordarle que debe mantener una correcta higiene personal, o incluso puede que deba ayudarle a asearse.
  2. Si la persona de la que cuida sufre incontinencia es especialmente importante asegurarse de que esté limpia a todas horas, utilizar cremas protectoras y cambiar los pañales, y la ropa, tan frecuentemente como sea necesario. Una mala higiene puede producir irritaciones por los pañales, ampollas y erupciones, y otros problemas que producen dolor, incomodidad y graves infecciones, que podrían incluso poner en peligro su vida. La ropa demasiado ajustada y los pañales también pueden provocar infecciones por hongos en mujeres de avanzada edad.
  3. A las personas de avanzada edad con una movilidad limitada se les deberá cambiar de posición en la cama con regularidad para evitar úlceras por decúbito. Una ropa de cama adecuada y un colchón neumático, ayudan a prevenir las úlceras por decúbito. Es importante mover a las personas discapacitadas al menos una vez cada hora, aunque sea sólo para recolocarlas, realizar unos pocos ejercicios, y hacer que se sienten en distintas sillas con buen apoyo y seguridad suficiente.

Resumiendo
Haga Listas de:

  • Rutinas de la hora de levantarse y de acostarse.
  • Mutualista, emergencia móvil, personal médico, con la especialidad, dirección y número de teléfono de cada uno.
  • Otras personas que podrían auxiliarle, si necesitara ayuda adicional.
  • El lugar donde guarda cosas necesarias, como termómetros y aparatos para medir la, presión sanguínea, etc.
  • Medicinas, horarios de cuándo deben tomarse y dónde están guardadas.
  • Horarios de ejercicios e instrucciones para realizarlos.
  • Teléfonos de emergencia además del 911.

Estas listas y otros datos necesarios pueden escribirse en un cuaderno claramente identificado y guardarse en la habitación de su familiar, donde cualquier persona pueda encontrarlos con facilidad. Este cuaderno debe ser lo suficientemente claro para que toda persona que le ayude o sustituya en un momento dado pueda saber exactamente lo que debe hacer.

Consejos sobre seguridad

Es imprescindible, tanto para usted como para la persona a su cuidado, tener formas rápidas y siempre disponibles de comunicarse con otras personas que puedan ayudar en caso de emergencia.
Puede tener a mano:

  1. Un teléfono inalámbrico con memoria, para que en caso de emergencia pueda simplemente dar a una tecla y obtener ayuda sin poner en peligro la seguridad de la persona a la que cuida.
  2. Un intercomunicador, que le avisará si la persona a la que cuida tiene problemas mientras usted está en otra habitación.
  3. Si su familiar está discapacitado, debería asegurarse de:
  4. Tener un camino libre de obstáculos para atravesar cada habitación; que no haya alfombras, rebordes ni escalones con los que pueda tropezar, ni suelos resbaladizos.
  5. Utilizar un bastón o un andador, si los necesita.

Evitar las caidas:

  • Si su familiar está débil, existen bandejas que se enganchan a la silla de ruedas y pueden prevenir caídas y servir para dejar bebidas, revistas, etc. Es importante asegurarse de que las ruedas de la silla están bloqueadas cuando se va a trasladar a la persona de la silla a otro lugar o viceversa, y cuando la silla está en una pendiente.
  • La cama debería tener barandillas. Si no tiene, puede colocar la silla de ruedas u otros elementos al lado de la cama y colocar a la persona mayor en el centro de la cama, de manera que pueda darse la vuelta sin miedo a caerse.

QUE HACER? Cuando tenemos que cuidar a un enfermo inmovilizado en cama.

MOVILIZACIÓN DEL PACIENTE ENCAMADO

 Debemos mover y acomodar al paciente en la cama, de forma que se sienta confortable y cómodo. Con cambios posturales frecuentes y buenas posiciones se evitan, además, las Úlceras por Presión o de Decúbito (escaras). Las movilizaciones frecuentes mejoran el tono muscular, la respiración y la circulación.

Para movilizar al paciente encamado debemos tener en cuenta su estado y conocer si puede colaborar con nosotros o no es posible su ayuda para cambiarlo de postura.

PACIENTE QUE COLABORA: REALIZAR LA MOVILIZACIÓN ENTRE DOS PERSONAS.

1) Colocarse cada persona a un lado de la cama, frente al enfermo.

2) Se sugiere colocar los pies separados y las rodillas ligeramente flexionadas

3) Retirar la ropa superior de la cama y la almohada del paciente.

4) Ambas personas deben Introducir un brazo por debajo del hombro del paciente y el otro debajo del muslo. Sujetan al paciente y lo levantan con cuidado hasta llevarlo a la posición deseada.

NOTA: A la hora de movilizar al paciente a la posición deseada es preciso evitar fricciones y sacudidas repentinas o bruscas para lo cual el paso 4 es mejor realizarlo con la ayuda de una sábana doblada en dos, llamado “Movilización del Paciente ayudados por una Sábana”.

TAMBIÉN SE PUEDEN COLOCAR LAS DOS PERSONAS AL MISMO LADO DE LA CAMA, DE ESTA FORMA:

1) La primera persona coloca un brazo por debajo de los hombros del paciente y el otro brazo por debajo del tórax.

2) La segunda persona desliza sus brazos a la altura y por debajo de la región glútea.

3) Entonces elevan cuidadosamente al paciente hacia la posición requerida.

EN LA SIGUIENTE PUBLICACIÓN CONTINUAREMOS HABLANDO DE LAS DIFERENTES SITUACIONES QUE PRESENTA EL PACIENTE ENCAMADO Y CÓMO ACTUAR ANTE CADA UNA DE ELLAS


Maltrato a los ancianos dependientes

He observado que algunas personas que se desempeñan como acompañantes, terapeutas o asistentes de personas mayores dependientes, tienden a tratar a los ancianos como a niños pequeños. Utilizando un lenguaje inapropiado para dirigirse a adultos mayores. Como si la situación de dependencia aboliera por si misma las normas básicas de educación. Es común que el personal vinculado a la asistencia del adulto mayor para dirigirse a personas de edad avanzada le llamen “abuela” o “abuelo” y empleen el tuteo aunque acaben de conocerle. Aunque exenta de intención, esa forma de trato constituye también un MALTRATO a nuestros MAYORES.

Creo que deberíamos apuntar a mejorar nuestros programas de formación para acompañantes y cuidadores. Para que los ancianos además de recibir atención calificada y contención puedan continuar sintiéndose respetados dignificando la incapacidad física de su edad . Deberíamos aprender como transmitir seguridad, información, alivio y afecto sin perder el respeto en la forma de hablarle, sin perder de vista como le hablamos a las otras personas también ancianas pero No Dependientes.